Los perros, como ciertas personas habituadas a frecuentar bares, prefieren ir a donde todos conozcan su nombre (aparte del consultorio del veterinario). De modo que se reúnen en el "Pooch Café" de Paul Gilligan para comparar notas sobre tales temas trascendentales como evitar los baños y construir una catapulta gigante para lanzar al sol a todos los gatos de la Tierra. El gozque principal Poncho es un visitante regular del Pooch Café, y desde hace poco tiempo se aloja con un puñado de seres inanimados hechos de maldad pura (gatos). El amo de Poncho, Chazz, hizo lo impensable: ¡se ha casado con Carmen, una persona amante de los gatos!
|
